Un dia en la vida de Teglar
Me recuerdan forasteros?.... yo todavia no recuerdo quien soy.......... tengo poco tiempo antes de que la locura despierte nuevamente en mi y lo se porque me han amarrado, en un rincon de esta plaza de este lugar, tal vez aqui nací, o solo estoy de paso, no se la verdad, pero la gente mira mis harapos con asco... me veo mal y huelo peor, alrededor mio hay heces revueltas con alimento, un sacerdote de Ilmater me asea a veces y me da comida, si eso si se!!!, es lo unico que se, me da tristeza pensarlo y siguen los instantes que tengo de cordura y se que se van como cuando el reloj de arena empieza su conteo.... este pedazo de papel debe llegar a alguien, este grafito casi no escribe y debo reteñir fuerte mis trazos para que no se pierdan, lo voy a dejar en mi boca a ver si alguien lo recoje y lo lee.... soy preso de esta demencia y yo se que soy algo mas....
A traves de mis vestiduras hediondas y rasgadas veo marcas, surcos; por ahi paso algo que no me alcanzo a matar afortunadamente, no fue la ira de los dioses ni animal alguno, tuvo que ser algo..........quiero que llegue el recuerdo, pero algo me quema, me tengo que despedir ya no soy yo auxilio!!! - se las letras pero no las palabras, hasta ahora caigo en cuenta que no se articular palabra alguna de nuevo algo en mi lo reclama todo..................
Yo Txingarolth bardo de Brandovaris, he captado el momento de esta pobre alma, arrojada en su miseria y este es un fragmento de las letras de ese manojo de huesos y carne.... adornaré su relato y ganaré unas cuantas monedas en la Sonrisa de Tymora, pobre halfling eres la carnada de mis clientes...
jueves, 6 de marzo de 2014
lunes, 27 de enero de 2014
El Guerrero del Hacha
Su ventana era la más alta y daba al sur oeste, supo que Arjuna había sido vencido al instante mismo que ocurrió. Media casi una brazada mas que un hombre normal y sus musculos parecìan reventar bajo la morena piel, reviso su arco y sus extrañas flechas, al tocarlas arcos de energía saltaron y aunque era un arquero más que excelente su potencia estaba en su hacha, medía lo que un enano promedio y sus dos hojas tenían un filo tan peligroso que con solo verlo cortaba, decían que el hacha pesaba lo que pesaba una montaña. Se colocó su faldón de piel blanca con manchas negras y se lo ajustó fuertemente, se calzó las botas que llegaban casi hasta sus rodillas, terminó de armar su arco con una daga que había traspazado más de un craneo y la colgo de un gancho que se encontraba al lado de su camastro, luego continuó con su ritual.
Tenia una espada corta de romo ancho que funcionaba mas como un hacha que como una espada y una maza que usaba para quebrar huesos, se piernas principalmente, por último revisó muy concienzudamente su rodela de metal, revisó el filo y como ultimo paso engarzó la veintena de flechas que siempre lo acompañaban.
Pasó por su cara la parte del antebrazo de la armadura, la única parte de armadura que necesitaba, pasó un lazo por su abundante y desgreñado cabello, se atuso la barba y salió de sus aposentos a disfrutar de una opipara cena, si, estaba seguro, el Bhaargava, no sería tan fácil de vencer como Arjuna, de eso estaba seguro.
martes, 7 de enero de 2014
ONDAS I
Como una piedra en un estanque tranquilo, así aún repercute lo que el archimago ciego ha hecho con el grupo.
El bárbaro jamas había sentido un dolor así, en combate las heridas eran algo normal, incluso había perdido su pierna, pero este dolor era algo para lo que nadie podía estar preparado. Todo el momento de la operación estuvo despierto, incluso cuando se desmayaba por el dolor el archimago esperaba a que volviera en si para continuar escarbando en la carne y en el hueso, Krong sintió como las humillantes lágrimas quemaban su rostro y en verdad no supo cuanto tiempo duro esta tortura, solo sabía que para él, había sido una eternidad de dolor y sufrimiento.
-¡Balin, levantate!- Sabía el nombre de la enana, era Donna, pero Balín, no le dijo nada ese nombre, se incorporó y fue donde Donna lo esperaba. Reconocía a todos los que estaban a la mesa pero al mirar su reflejo en la sopa que estaba en la mesa no reconoció a ese enano, miro a todos, los reconoció pero el era nadie y sintió el frio de la muerte en vida.
Vió sus regordetas manos, le picaban, mucho, y alzó la vista, vió la luna con nuevos ojos, sabía que de ahora en adelante sería su ama y señora, marcaría su vida. No sabía en que se transformaría, pero sabía que acortaría su vida en muchos años, tenía que encontrar una cura, y que ojala fuera rápido.
-¡Balin, levantate!- Sabía el nombre de la enana, era Donna, pero Balín, no le dijo nada ese nombre, se incorporó y fue donde Donna lo esperaba. Reconocía a todos los que estaban a la mesa pero al mirar su reflejo en la sopa que estaba en la mesa no reconoció a ese enano, miro a todos, los reconoció pero el era nadie y sintió el frio de la muerte en vida.
Vió sus regordetas manos, le picaban, mucho, y alzó la vista, vió la luna con nuevos ojos, sabía que de ahora en adelante sería su ama y señora, marcaría su vida. No sabía en que se transformaría, pero sabía que acortaría su vida en muchos años, tenía que encontrar una cura, y que ojala fuera rápido.
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